Durante los años 2007, 2008 y 2009, la Unidad de Gobierno Digital (UGD) de la Secretaría de la Función Pública (SFP) midió el grado de madurez de gobierno digital de alrededor de 200 dependencias federales. Lo hizo por medio de un cuestionario basado en la Herramienta de Medición y Evaluación para la Preparación del Gobierno Electrónico (METER, sus siglas en inglés), cuya metodología publicamos a detalle en el número 52 de
Política Digital (octubre-noviembre de 2009).
Sin embargo, Carlos Viniegra, actual Titular de la UGD, explicó que se requería un cambio porque en realidad al medir sólo la madurez del área de Tecnología, "no sabíamos si eso reflejaba el impacto que la tecnología producía a la organización al generar valor a sus clientes (ciudadanos)", explicó.
Con el apoyo de las empresas Cutter Consortium e Infotec, la UGD desarrolló una nueva metodología que, al tiempo de mantener la medición de madurez tecnológica, permitiera ligarla con la generación de valor para las organizaciones y clientes.
Como punto de partida, Infotec analizó más de 20 metodologías internacionales y encontró que todas se basan en medir las entradas, es decir, cuál es la disponibilidad de la red, cuánto ancho de banda tienen, si sus procesos son estandarizados o si utilizan las metodologías como Cobit o ITIL. Pero no se cuantificaban los resultados, es decir, el valor agregado que toda organización trata de lograr.
Es por eso que decidieron desarrollar una nueva metodología basada en tres indicadores (insumos, resultados, costos), los cuales se subdividen en cinco componentes:
- Insumos
- Gobernanza y gestión de las TIC. Este componente mide la madurez y efectividad en los procesos internos empleados para gestionar la TIC.
- Desempeño de la TIC. Evalúa el desempeño que tienen los sistemas y procesos de TIC.
- Resultados
- Valor Público. Mide el impacto y soporte que las TIC dan en relación a la misión que persigue una institución para crear valor público.
- Valor al usuario (interno y externo). Calcula el valor que los usuarios internos (funcionarios públicos) y usuarios externo (ciudadanos) perciben por el uso de sistemas y herramientas tecnológicas implementadas en las instituciones.
- Costos
- Actualmente este componente está en fase de prueba piloto y se compone del seguimiento a la inversión total de TIC a través de la institución, de forma que se calcule la dispersión por programa, por unidad de negocio y por impacto en costos de transacción al ciudadano para trámites y servicios.
Se miden alrededor de 500 variables pertenecientes a estos componentes y el levantamiento de la información se hace a través de cuatro instrumentos:
- Cuestionario 1. Gestión de TIC.
Debe ser respondido por los titulares de las Unidades de TIC (UTIC) para medir la madurez de cada área. Se responde un cuestionario por dependencia.
- Cuestionario 2. Valor Público.
- Cabeza de agencia/Coordinador de Asesores. Este cuestionario busca conocer la percepción del valor del líder de la organización. Un cuestionario por institución.
- Cabeza de Unidad de Negocio/Coordinador de Asesores. Busca saber cuál es la valoración de parte de cada unidad sustantiva. Un cuestionario por unidad de negocio de cada dependencia.
En ambos casos se les realizan preguntas relacionadas con la importancia de la tecnología para cumplir la misión de la unidad en cuestión, o qué tanto se apoya la institución en recursos tecnológicos para lograr su propósito. El objetivo es saber si las estrategias sustantivas y las de las áreas de tecnología están alineadas.
- Cuestionario 3. Usuario Interno.
Se aplica a los usuarios de los servicios de TIC de las áreas sustantivas. Cinco cuestionarios por unidad de negocio.
- Cuestionario 4. Usuarios Externos.
Encuestas a 33 mil ciudadanos realizada por la Unidad de Política de Mejora de la Gestión (UPMGP-SFP).
A diferencia de la metodología anterior, los cuestionarios no son llenados por las dependencias, sino que los encuestadores levantan la información, acompañados por el Órgano Interno de Control (OIC). El objetivo es que la recopilación de datos sea formal y de mejor calidad, porque antes la recolección de información era la opinión que tenía el área de TI sobre sí misma.
De acuerdo con Viniegra, el nuevo esquema permite apreciar mejor la relación que existe entre las inversiones y la reducción del costo; entre la mejora del servicio y lo percibido por los actores más importantes que utilizan esta tecnología, como son el cliente interno, el cliente externo, el área de tecnología y el usuario final.
Tras el análisis, las dependencias analizadas se pueden ubicar en uno de cuatro cuadrantes:
- Bajo Soporte
La institución que se ubica en esta parte no tiene una madurez en su administración de las TIC y tanto sus usuarios como el público no perciben un alto valor. Las agencias que se encuentran en este cuadrante son las peor calificadas en todos aspectos y, por ende, son las que tienen más trabajo por delante.
- Valor Informal
Las dependencias ubicadas en este cuadrante son aquellas que tienen una baja madurez de sus TIC, pero entre sus usuarios y el público su valor es alto. Podría decirse que aquí se encuentran las instituciones que "hacen mucho con poco". Pero que son vulnerables en rubros como la estabilidad y la seguridad.
- Bajo Valor
Para las dependencias que aparecen en este sector, en apariencia han invertido en TIC y sus procesos, pero no se refleja en los resultados. Es preocupante aparecer en este cuadrante porque podría significar una desconexión entre la estrategia de TIC y la misión y objetivos de la institución.
- Alto Desempeño
Los que se ubican en este cuadrante tienen una buena administración en la parte tecnológica. Además, tanto sus usuarios como los ciudadanos perciben el valor de la inversión tecnológica. Este cuadrante es al que deben aspirar todas las instituciones de la APF.
Resultados 2011
En 2011 se aplicó por primera vez esta metodología y, a diferencia de los años anteriores cuando se evaluó a las más de 200 dependencias del gobierno federal, en este caso sólo se aplicó a 113 dependencias. Viniegra explicó que se hizo así por cuestiones de costo, y porque "con las 113 estamos teniendo una cobertura de 95%".
Cabe señalar que en la evaluación 2011 no se aplicó el componente de Costos ya que este componente se encuentra en fase final de desarrollo y es necesario tener metodologías sólidas que logren un consenso con la Secretaría de Hacienda (SHCP) y la Comisión Federal de la Mejora Regulatoria (Cofemer). De manera que este componente no se refleja en la medición 2011, pero se aplicará en la medición 2012.
En las páginas siguientes presentamos los principales resultados por cuadrante que obtuvieron las dependencias evaluadas -entre las cuales no están incluidas ni la SFP ni Infotec, para evitar suspicacias, al ser las entidades encargadas de la valoración- y ubicadas según los cuadrantes explicados:
¿Qué es el valor público?
Uno de los factores que facilitó el desarrollo de la nueva metodología, fue el diseño previo de un modelo, desarrollado por la Secretaría de la Función Pública, en el marco del Programa de Mejora de la Gestión Pública, sobre el concepto de Valor Público. El cual se divide en cuatro elementos, que se explican en el siguiente esquema: