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01/08/2011
La interconexión de redes en Internet
Autor: Christian O'Flaherty y Bill Woodcock
La interconexión de redes se realiza de muchas maneras. Una de ellas es el peering, que generalmente se hace bajo acuerdos informales entre dos o más redes. Para simplificar las interconexiones, se crean puntos de intercambio de tráfico (Internet Exchange Points, o IXP), que detonan eficiencias para el transporte de información. México no cuenta con esta infraestructura


Cuando se dice que Internet es la "red de redes", esto se debe a que fue concebida para conectar las pocas redes que existían a finales de los años sesentas, con el propósito de crear una sola. Su nombre proviene de las palabras Interconnected Networks o Redes Interconectadas. El concepto de Interconexión, por otra parte, explica el extraordinario y asombroso crecimiento de Internet, que actualmente está formado por decenas de miles de redes que pueden interconectarse entre sí.

La eficiencia y posibilidades de crecimiento de Internet depende, directamente, de la cantidad de interconexiones que posea: cuando una red cuenta con múltiples interconexiones, menores serán sus costos, mejor su calidad, y mayor su disponibilidad para transportar información. En cambio, si una red sólo se conecta con otra que le provee el "servicio de tránsito" para conducir su información hacia el resto de las redes, se someterá a la capacidad, reglas, costos y demás condiciones que establezca ese único proveedor.

El "servicio de tránsito" ocurre cuando una red permite que el tráfico de otra atraviese su infraestructura para conducirlo hacia el resto de las redes. Los proveedores de tránsito cobran a las redes más pequeñas por este servicio de acceso al resto de Internet.

Así, una red pequeña puede comenzar con un solo proveedor de tránsito, pero cuando su tráfico crezca, necesitará identificar otras redes cercanas para establecer acuerdos de interconexión. A este tipo de acuerdos se le llama peering o interconexión entre pares y se aplica cuando dos redes intercambian exclusivamente su propio tráfico. El tráfico que se intercambia utilizando estos acuerdos es de mayor calidad y menor costo que el que se consigue con un proveedor de tránsito.

En un reciente análisis publicado por Packet Clearing House (1) se comprobó que, de cuatro mil redes investigadas, el 99.5% de las interconexiones de peering se establecieron a través de acuerdos informales que se pactaron entre técnicos u operadores de red, porque son ellos quienes mejor reconocen las ventajas de la interconexión. Sólo cuando las redes se ven afectadas por factores políticos o regulatorios, aparecen complicaciones para establecer estos acuerdos de interconexión que terminan por afectar negativamente el servicio de Internet.


Los IXP

Para simplificar y fomentar estas interconexiones, se establecieron Puntos de Intercambio de Tráfico, o Internet Exchange Points (IXP, por sus siglas en inglés), donde convergen muchas redes. De esa manera, una red puede conectarse con un IXP y acceder a todas las redes que llegan al mismo sitio. Con esto se simplifican las interconexiones entre las redes. Los IXP pueden generar beneficios adicionales por concentrar conexiones a las redes locales en un solo punto. Un ejemplo es el caso de los llamados Content Delivery Networks (CDN). Gran parte del tráfico de Internet se distribuye a través de los CDN. Los grandes portales y los CDN instalan sus servidores en aquellos puntos de la red donde resulte más eficiente entregar el tráfico a los usuarios finales.

Otro ejemplo es la instalación de copias de servidores raíz y de primer nivel del DNS -2- (como .MX) que hacen más rápida la resolución de nombres de dominio. Todas estas ventajas se traducen en menores costos y una mejor experiencia de navegación para los usuarios finales.

Construir un IXP sencillo cuesta alrededor de cinco mil dólares; uno más sofisticado no rebasa los 50 mil dólares. Esta inversión se puede amortizar en un lapso que va desde unas cuantas horas hasta unas cuantas semanas. Su costo, por tanto, no representa ningún problema. Para que sea efectivo, se necesita convencer a los proveedores de acceso a Internet que la razón por la que compiten entre ellos -en lugar de cooperar- es que están situados en la parte más baja en la pirámide de revendedores.

Estos proveedores de acceso requieren los servicios de un proveedor de transito, para luego revender ese tráfico con un margen de ganancia, pero sin haber creado valor adicional.

En cambio, si se conectaran a un IXP, podrían cooperar con otros proveedores de acceso (redes) recibiendo tráfico desde ese nuevo origen para venderlo a sus clientes. El reto es conseguir que los proveedores de acceso a Internet entiendan cómo funciona este modelo y comiencen a utilizar el tráfico del IXP en vez de seguir como meros revendedores.

En algunos países, los reguladores exigen que el tráfico nacional no salga de sus fronteras. Ese requerimiento es un excelente pretexto para constituir un IXP. Sin embargo, lo ideal es que éstos surjan como consecuencia del interés económico de las redes locales, ya que de este modo se impulsaría la producción de tráfico doméstico.


La omisión mexicana

En la gráfica 1 observamos la ubicación de los puntos de intercambio de tráfico en el mundo. Las regiones más avanzadas cuentan con varios IXP y concentran la mayor cantidad de tráfico de Internet. Esto se refleja en precios más bajos para los usuarios de Internet en esas regiones y en una calidad de servicio muy superior si la comparamos con otras regiones.

Gráfica 1 Gráfica 2
 
México es el único país perteneciente al G-20 y a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que no tiene un IXP. Es también el país más grande del mundo que carece de un IXP. Incluso, hay países con menos infraestructura y menores recursos que México, como Camboya, Congo o Zimbabwe, que sí cuentan con un IXP.

En Sudamérica, existen casos de IXP exitosos en Brasil, Argentina, Colombia, Perú, Chile y Ecuador, entre otros. Además, hay planes para mejorar las interconexiones en Centroamérica creando algunos IXP.

Para aumentar la colaboración entre puntos de intercambio de tráfico de América Latina, sus representantes se reunieron en mayo del 2011 en Cancún, durante la reunión anual de LACNIC, el registro regional de Internet para America Latina y el Caribe. Lamentablemente, ningún representante de México motivado por los IXP asistió a este encuentro.

Se espera que la nueva asociación de IXP de América Latina y el Caribe (LAC-IX) se constituya formalmente la primera semana de octubre en Buenos Aires, Argentina, en el marco de la reunión regional del Grupo de Operadores de Redes LACNOG 2011 (www.lacnog.org). Además de los objetivos de colaboración entre IXP, esta asociación apoyará a los grupos de redes interesados en constituir un IXP, para impulsar el desarrollo de Internet en la región.

Ya se mencionó que uno de los mayores beneficios que reportan los IXP es la reducción de costos, que se traducen en mejores precios para el usuario. En la gráfica 2 podemos ver el precio promedio del servicio de Internet por Mbps. En él se compara a México con otros países cercanos como Estados Unidos y Canadá, y con otros cuyo Producto Interno Bruto es similar al mexicano, como España, Rusia o Turquía.

El precio que pagan los usuarios de Internet en México es muy superior al de los otros países; le sigue Turquía, que tiene un IXP, y luego Canadá que tiene dos. Entre los países con precios más bajos destaca Estados Unidos, que tiene 85 IXP, España con 6, Holanda con 5 y Rusia que tiene 14.


La competencia

La falta de Puntos de Intercambio de Tráfico puede estar asociada a que en el mercado local no hay suficiente interés en la interconexión de redes. Cuando la regulación del sector telecomunicaciones no fomenta la competencia, el mercado tiende a estar controlado por una compañía, lo que impide la multiplicación de servicios de telecomunicaciones, redes y operadores, limitando así el desarrollo del servicio de Internet.

Si un emprendedor quisiera competir en el negocio de Internet, ¿qué barreras encontrará? ¿Podrá instalar fibra óptica en los postes de alumbrado eléctrico o los permisos se le otorgan solamente a una empresa? ¿Podrá colocar fibra óptica debajo de las carreteras, o sólo hay una compañía con permiso para hacerlo? ¿Podrá conseguir un bloque de números telefónicos para asignar a sus clientes, o sólo la compañía protegida cuenta con numeración local? ¿Puede originar llamadas que terminen en la red de otra compañía, o esas llamadas serán rechazadas por la empresa protegida a pesar de que sus abonados quieran recibirlas? ¿Podrá acaso intercambiar el tráfico de Internet de sus clientes con el de la otra empresa dentro del país, o la empresa lo rechazará y en consecuencia el intercambio de tráfico se realizará en territorio estadounidense? Todas estas barreras de entrada pueden ser intencionadas y limitan la cantidad de proveedores de servicio y de redes de acceso. Queda claro que los gobiernos deberían evitarlas.

Para saber cuántas redes existen en el país, podemos consultar cuántos Sistemas Autónomos (o números de red) fueron asignados a empresas mexicanas. Y si comparamos estas cifras con otros países de la región (ver gráfica 3) veremos que México tiene menos redes que Argentina y poco más que Chile, dos países con menos habitantes que México. En cambio, Brasil tiene cinco veces más sistemas autónomos asignados.

Gráfica 3 Una mayor competencia se verá reflejada en más redes que tendrán, por lo tanto, más necesidad de interconexión por lo que se justificará la instalación de IXP, que se transformarán en "productores" de tráfico local y beneficiarán no sólo a los usuarios mexicanos sino a toda la región.

Hay una enorme diferencia económica entre producir tráfico local o comprárselo, como hace México, a un país exportador de tráfico como Estados Unidos, Alemania u Holanda. Parte de ese dinero que los usuarios mexicanos pagan en exceso irá a parar al proveedor local y el resto a compañías de Estados Unidos. ¿Por qué México exporta todo ese capital innecesariamente pudiendo ser un productor de tráfico regional, exportador de tráfico a los vecinos del sur, e importador de capital?


Christian O'Flaherty trabaja en el área de Desarrollo Regional de Internet para América Latina de la Internet Society (ISOC), asociación internacional sin fines de lucro fundada en 1992 para liderar el desarrollo de Internet en estándares, educación y políticas. ISOC está dedicada a asegurar el desarrollo, evolución y uso abiertos de Internet para el beneficio de todos los habitantes del mundo. oflaherty@isoc.org.

Bill Woodcock es Director de Investigación de Packet Clearing House (PCH), institución no lucrativa con sede en California, Estados Unidos. Ha participado en el establecimiento de más de un centenar de Puntos de Intercambio de Tráfico (IXP) en Europa, África, Asia y América, woody@pch.net.


NOTAS:

  1. Instituto de investigación sin fines de lucro con sede en San Francisco, California, (http://www.pch.net/resources/papers/peering-survey/PCH-Peering-Survey-2011.pdf)

  2. DNS: Domain Name System (Sistema de Nombres de Dominio). Es el mecanismo utilizado en Internet para poder utilizar nombres en lugar de números para acceder a la información (Ejemplo: “politicadigital.com.mx”)
 
 
 
 
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